miércoles, 31 de agosto de 2016

Lectura recomendada: "Así persuaden los líderes". Oscar Fernández Orellana.

Sólo aquellas personas que tengan la capacidad de persuadir para poder intentar guiar los cambios se convierten en líderes. ¿Cómo lo hacen? ¿Es posible conocer las técnicas para estar preparado? Este libro nos enseña a persuadir para poder liderar.


En los inicios de cualquier trabajo con un alto componente técnico, no es necesario conocer técnicas de liderazgo de equipos. Es más al principio muy probablemente seremos simples ejecutores de las tareas que nos sean ordenadas.

Cómo simples receptores de las tareas que son indeclinables, hemos visto a lo largo de nuestro historial laboral, cómo nuestro superior nos ha ordenado el cometido.

Muchas veces uno piensa que las ordenes "obligadas" sin argumento persuasivo, son aceptadas de manera brusca. Las nuevas generaciones precisan de responsables de equipo que sepan gobernar, gestionando una amalgama de sentimientos de las personas que tiene a su cargo, así como una explicación clara y concisa que les haga ver la necesidad de la popular frase: "creer en el proyecto"Es por esta razón mi recomendación de este libro. 

Uno de los gigantes tecnológicos mas importantes actualmente (Google), al intentar incorporar un responsable de negocio, los trabajadores que estarán bajo su batuta serán algunos de sus entrevistadores. Es decir en el mejor de los casos, el candidato acabaría siendo el jefe de los entrevistadores. Gestionar las entrevistas para argumentar o refutar, no se enseña en las escuelas de negocios, ni en las carreras técnicas.

Conocer el templo de la argumentación ((1)opinión / tímpano, (2) idea /columna , (3) Evidencia / cimiento) para expresar: (1) lo que pienso, (2) por qué lo pienso y (3) cómo lo sé, es imprescindible no solo para liderar, sino para confeccionar por ejemplo un informe técnico pericial.

Comprender los elementos de retórica para la persuasión hacen abrir la mente al lector neófito en psicología. Personalmente no sabia nada de Ethos, Pathos y Logos.

Estas tres patas del un taburete  llamado persuasión, tendrían que estar grabadas en nuestra mente al salir de nuestros estudios - sean superiores o no -. 

En una conversación telefónica con un cliente o proveedor o, un intercambio de opiniones laborales en grupos de trabajo, inconscientemente y sin saberlo, hemos usado los tres elementos. 

Personalmente aprecio el capítulo del libro en el que el autor indica como construir argumentos sólidos que sean técnicamente irrefutables. Y por supuesto como defender y rebatir esos argumentos.

El autor también cita varios patrones para hacer aún mas creíbles nuestro arsenal argumentativo.

Nos enseña los patrones de inferencia plausible, como por ejemplo el modus tollens - una negación del consecuente implica la negación del antecedente - así como: verificación de una consecuencia, verificación sucesiva de una consecuencia, verificación de consecuencias improbables y inferencias por analogía.

En el Anexo del libro nos esquematiza como defender y refutar ideas. Los cuadros que se muestran en estas últimas páginas, serán consultadas en el futuro para poder apoyar o rebatir nuestras propias ideas o las de los demás.

El autor incluye anécdotas usadas en sus conferencias para hacer aún si cabe, mas amena la lectura. Atrayentes también las entrevistas del mencionado anexo. Una misma definición de líder explicado por diferentes profesionales es muy enriquecedor. Por tanto una lectura altamente recomendada.

La cita:

"Decimos a nuestros empleados que si nadie se ríe al menos de una de sus ideas, probablemente es que no están siendo lo suficientemente creativos." Bill Gates.

domingo, 26 de junio de 2016

La política de Microsoft para unificar Windows, ¿consigue su propósito?. ¿Cómo volver al Windows anterior?

Obligar una experiencia de usuario a tus clientes, es una buena manera para unificar el parque instalado de tus sistemas operativos, pero: ¿cuántas de esas actualizaciones se revierten?


Como programador en el universo de Windows usando .NET, nunca hablaré mal de la empresa que desde hace 20 años intenta universalizar la informática en los hogares y las empresas. Aunque sea con fines monetarios.

Esta entrada no pretende discutir si tal sistema operativo es mejor que otros. Tampoco si, técnicamente, opciones de código libre permiten tener un control de tu máquina más acotado. El motivo de la entrada es expresar la experiencia vivida de un cambio de sistema operativo - generalmente Windows 7 a Windows 10 -  sin "aparentemente" acción voluntaria alguna para ordenar esa actualización.

Recordaremos la función de los sistemas operativos: "Conjunto de órdenes y programas que controlan los procesos básicos de una computadora y permiten el funcionamiento de otros programas."

Este importante software sostiene las aplicaciones informáticas que se ejecutan (corren) encima de él. Por tanto es la base necesaria para poder explotar cualquier negocio usando las tecnologías de la información (IT).

Recordaremos con la imagen siguiente que el trono de Windows no está en su fase final. Sigue liderando el mercado con un 95% del mercadoApple,  segundo competidor, tan solo tiene un 1.37% del mercado global. Linux un residual 0.84%.

Si hablamos de las versiones que los usuarios tiene n instaladas en sus equipos, se observa claramente que Windows 10 gana por muy poca diferencia. La parte positiva para Microsoft es que, probablemen, es la versión de Windows más masivamente actualizada de su historia en un espacio de tiempo reducido.

Aunque para el mundo empresarial siempre que sea necesario, usando la posibilidad que Microsoft deja habilitada durante un mes, es posible revertir a la versión anterior de una manera sencilla. Xataka nos dice cómo en este link: ¿Te arrepientes de actualizar a Windows 10? Así puedes volver a Windows 7 o Windows 8.1
 
Podemos ver también e la gráfica de la izquierda la tendencia provocada por Microsoft. Windows 7 pierde cuota de mercado en favor de Windows 10

La manera en que los chicos de Redmon permiten no actualizarse en la ventana de actualización (gratuita hasta 28 de julio de 2016), es confusa si no estamos atentos. Incluso para los departamentos de IT de las empresas. Muchos usuarios residenciales han visto actualizado su sistema operativo reiniciando su ordenador personal. Cuando se les pregunta si han realizado la acción de actualizarse, ellos niegan rotundamente recordar haber ordenado con el ratón o teclado una actualización voluntaria. Posiblemente el fabricante deja planificado una actualización "por defecto" a una fecha y hora indicada. Podríamos cancelar esa actualización leyendo la letra pequeña, pero muy pocos usuarios han ejecutado el icono de la barra de sistema - donde tenemos la fecha y hora - para poder cerciorarse de la actualización programada.



También podemos desinstalar los parches de actualización de Windows 7 o 8 que hace que aparezca el icono de Windows 10, así como otros de actualización específicos, pero Windows Update volverá a cargarlos en nuestro ordenador.

Así pues Microsoft gana en la implantación del sistema operativo Windows 10, aunque no todas las actualizaciones acaben con éxito. En entornos corporativos la amalgama de aplicaciones que se están ejecutando en un Windows 7 / 8.1, hace complicado el migrar a Windows 10 sin tener garantía de éxito (dispositivos que no funcionan correctamente, programas que no se ejecutan...)

La empresas viendo que el final del soporte para Windows 7 está datado para enero de 2020, se plantean no migrar ahora a Windows 10, tal y como lo hicieron con XP en el pasado.



En entornos residenciales y/o de pequeña empresa sin grandes necesidades de compatibilidad, una vez actualizados se han planteado el no revertir el cambio. Aparentemente el sistema operativo presenta un diseño de interfaz nuevo y atractivo, con una experiencia de usuario interesante.

Teniendo en cuenta que Microsoft permite la actualización gratuita hasta verano del presente año, muchísimos usuarios han actualizando (voluntariamente o no) su sistema operativo. Un porcentaje grande se han quedado con ese actualización, ahora bien, en entornos específicos o verticalizados muy probablemente revertirán el cambio.

Lo que está fuera de duda es la perseverancia en la actualización que ha tenido Microsoft con Windows 10.

La cita:

"Muchas compañías aspiran a cambiar el mundo, pero muy pocas tienen los elementos necesarios para hacerlo: talento, recursos y perseverancia. Microsoft ha demostrado que tiene estos tres en abundancia." Satya Nadella, CEO de Microsoft